Errores comunes en la alimentación deportiva

COMPARTIR EN

Las personas que practican deporte suelen cuidar su alimentación. Sin embargo, pueden cometer algunos errores en su dieta.

Comer rápido. El estrés y pensar que si comemos rápido ganamos tiempo para otras tareas o para entrenar más tiempo es un error bastante habitual. La digestión empieza en la boca, se produce la liberación de enzimas y saliva, facilitando que a nivel gástrico lleguen los alimentos en un bolo alimenticio más fácil de digerir. Así se reducen los problemas gastrointestinales. Un truco: cada vez que nos llevamos algo a la boca vamos a poner los cubiertos encima de la mesa.

Mala hidratación. Una hidratación correcta es un factor fundamental en el rendimiento deportivo. La deshidratación progresiva durante el ejercicio es frecuente, puesto que muchos deportistas no ingieren suficiente líquido para reponer las pérdidas de agua. Esto no solo produce una disminución del rendimiento físico, sino que además aumenta el riesgo de lesiones. Por ello, tenemos que tener en cuenta lo siguiente: beber antes del ejercicio para asegurar un buen estado de hidratación y prevenir las posibles pérdidas de
agua. Durante el ejercicio, el objetivo es conseguir ingerir la cantidad de agua u otras bebidas suficiente que permita mantener el balance hídrico durante el ejercicio que estamos realizando. Y la rehidratación debe iniciarse tan pronto como finalice el ejercicio.

Abuso de suplementos deportivos. En nutrición deportiva es habitual encontrarse con deportistas que consumen muchos suplementos deportivos sin ningún tipo de pauta personalizada o que no están guiados por un profesional. Con una alimentación adecuada y equilibrada, adaptada a tu tipo de entrenamiento e intensidad, es suficiente para cubrir los requerimientos. El uso de suplementos deportivos se utiliza en aquellos deportistas con requerimientos energéticos muy elevados, volumen de entrenamiento muy grande a los que no podemos llegar con alimentos o en aquellas personas que por trabajo o comodidad no pueden tener una alimentación adecuada. Primero se debe mejorar la alimentación y luego, si fuera necesario, el consumo de suplementos.

Probar alimentos o suplementos en la competición. El día de la competición no se debe experimentar con aquellos alimentos que no hemos probado en nuestra planificación nutricional, ya que nos arriesgamos a la aparición de molestias gastrointestinales que pueden arruinar todo el trabajo que hemos hecho previamente.

Consumo excesivo de proteínas. Ya sea en forma de batidos deportivos como en los propios alimentos. Existe la creencia de que se deben consumir grandes volúmenes de proteína. Es necesaria, pero en muchas ocasiones estamos tomando más de la que necesitamos.

Ingesta de alimentos insanos y dulces. Como bollería, chocolatinas y snacks similares. Seguro que hemos escuchado: “como lo quemo, no pasa nada si los consumo” pero no es cierto. Aunque uno no suba de peso, el consumo de este tipo de alimentos puede afectar al rendimiento y salud del deportista. En muchas ocasiones vemos que cuando se rebaja la actividad física (por trabajo, lesión, etc…) estos malos hábitos son los que provocan un aumento de peso.

Ingesta insuficiente de calorías. Muchas personas no llegan a los requerimientos energéticos necesarios por el deporte que practican, siguiendo dietas muy pobres no solo en energía sino también en micronutrientes. Pueden provocar desequilibrios en la menstruación o el crecimiento y aumento del estrés y
disminución del rendimiento deportivo.

Disminución del consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono. Los carbohidratos, dependiendo del tipo de entrenamiento, pueden ser la principal fuente de energía. Un error muy común es su retirada parcial o completa por creer que elevan el peso corporal. No obstante, el consumo de hidratos de carbono es importante y fundamental para un buen rendimiento”.

Escucha el episodio del podcast sobre este tema: